
Es común en periodos adolescentes y post-adolescentes pasar por la conocida etapa de “Vamos a montar un grupo”. Algunos incluso lo hacen, aunque también es verdad que muy pocos duran. Durante ese tiempo, la testosterona fluye en garajes y locales de ensayo, cuando uno cree que se va a comer el mundo, tratando de imaginar la mejor forma de decir en una canción todo aquello que le quieres decir a la chica guapa de la clase o recreándose en idílicas visiones de estadios llenos a rebosar y hermosas damiselas gritando a pleno pulmón y desmayándose a su paso.
Pero lo que no es tan común es formar un grupo de groupies. Que eso también da mucho trabajo, no os creáis. Una cosa es ser una fan histérica y otra ser una consumada groupie. Una groupie que tenga un palmarés de bandera. Ahora esta afición está de capa caída pero hubo un tiempo en que las groupies escribieron un parrafito en la historia del rock. Ahí van mis favoritas (avistadas en anecdotario del rock entre otros):
Reine Stewart: Merece inaugurar la lista. Que su apellido no os confunda; no tuvo un affair con Rod Stewart (gran aficionado a intimar con groupies), pero sí que tuvo la feliz idea de formar un Grupo de Groupies. Junto a su hermana gemela Tracy y sus amigas Christine Hinton y Debbie Donovan formaron una banda de chicas de entre 15 y 17 años que a mediados de los sesenta se dedicaron a ser el regalito de bandas como The Byrds y The Turtles. En concreto, Reine fue de la cama en cama hasta que se casó con el Peter Tork, miembro de los Monkees, en 1972. Dicen que la canción “Triad” de David Crosby hace referencia al menage a trois que protagonizó con Reine y su amiga Cristine…
Cybill Shepherd. Mucho antes de dedicarse a volver loco de amor a Bruce Willis en Luz de Luna, una jovencísima Cybill Shepherd, Miss Teenage Memphis Pageant 1972, conquistó al rey del rock. Se ve que Elvis se encaprichó con ella y la citó en un cine. Ella fue con una amiga y cuando la peli ya había empezado, toda su fila de espectadores fue amablemente conminada a moverse un sitio. Mr. Presley apareció rutilante y se la llevó a Graceland donde le hizo el amor como todo un caballero. Eso sí, se negó a practicarle sexo oral, según cuenta ella misma.
En el sórdido mundo del rock también hay lugar para el glamour y la aristocracia. Y si no, que se lo pregunten a la Princesa Margarita. Sí, sí, la hermana de la Reina Isabel. Pues bien, Daisy tuvo un romance con el cantante Roddy Llewellyn, 17 años más joven que ella. En 1966 tuvo un romance con el pianista Robin Douglas Home (que se suicidó cuando ella le abandonó). ¿Poca cosa? Pues luego le siguieron Peter Sellers, Warren Beatty (aquí nos hemos desviado del colectivo) y… ¡Mick Jagger! El colofón de su carrera de malas compañías fue su affair con el gánster londinense, John Bindon.
Ekaterina Ivanova. No sólo en la Fórmula 1 se estilan las parejas “intergeneracionales”, por decirlo de forma elegante. El abuelete Ron Wood, legendario guitarrista de los Rolling Stones, abandonó con 61 años a su esposa el año pasado, para irse con una camarera rusa de 19. Y parece ser que Ekaterina le ha robado el corazón a Ronnie, si hacemos caso a la inscripción que grabó en una de las guitarras de Jimi Hendrix que le regaló y por la que pagó 14.500 euros: “Dulce como una margarita, dulce como una perla, serás siempre mi pequeña gatita”.
Y la “namber uán”, la groupie de gropies, es sin duda la gran Pam Des Barres. Eso sí, la pobre sufre del mal de la groupie: una ley de sobras conocida en el mundillo del rock y que dice que el músico siempre te dejará por otra groupie más joven. Tras acostarse de adolescente con Jim Morrison y Mick Jagger, fue abandonada por su primer gran amor Jimmy Page de Led Zeppelin (sí, el que tiraba religiosamente la tele de cada hotel donde se hospedaba por la ventana) por una jovencita de 14 años. Más tarde Don Johnson la dejaría por una jovencísima Melanie Griffith. Ahora vive de recuerdos y de paso, se desquita de sus traumas adolescentes, porque parece ser que se la ve frecuentemente en clubes de Los ángeles con músicos veinte años más jóvenes que ella…
Le he preguntado a Lola si se ve haciendo la groupie por ahí y me ha mirado mal. Me da a mí que llegamos tarde…en todos los sentidos.